Imagen: Yvonne Gougelet / Seminole Hard Rock Tampa.
Gastronomía, conocimiento y nuevas perspectivas se encontraron en la primera edición de HER POUR, celebrada en Seminole Hard Rock Tampa.
La primera edición de HER POUR, celebrada el domingo 27 de septiembre de 2026 en Cipresso, dentro de Seminole Hard Rock Tampa, reunió gastronomía, vinos y una variedad de bebidas alcohólicas en un encuentro dedicado a reconocer la presencia femenina en estas industrias.
El ambiente combinaba la intimidad de un restaurante con la energía de un evento social. Las conversaciones, la música en vivo y el movimiento constante entre las estaciones de degustación creaban una atmósfera elegante, dinámica y cercana.
Sin embargo, más allá de la propuesta gastronómica, uno de los aspectos más interesantes de HER POUR estaba en las personas detrás de cada estación y, particularmente, en las mujeres que compartían sus conocimientos y experiencias dentro de la industria.
Una Experiencia Para Recorrer y Descubrir
La experiencia comenzaba desde la entrada a Cipresso. Los asistentes eran recibidos con una copa y una pequeña bolsa de obsequios, un detalle de bienvenida que daba paso a una jornada de gastronomía, vinos y degustaciones.
Desde el frente del restaurante, HER POUR se distribuía en dos áreas claramente diferenciadas.
A la derecha se encontraba la barra, donde se ofrecía un menú especial de cócteles creado para HER POUR. Entre sus propuestas estaba Celeste, uno de mis favoritos de la jornada. Alrededor de este espacio, distintos representantes conducían degustaciones de whisky, coñac y otras bebidas alcohólicas.

En el centro de esta área, una gran mesa de charcutería atraía la atención de los asistentes. Entre sus propuestas destacaba una estación atendida por una persona dedicada exclusivamente al corte de una pata de jamón, servido al momento.

Al entrar por el lado izquierdo se encontraba el área de vinos, con etiquetas procedentes de distintas regiones, entre ellas Francia, Italia, Napa y Sonoma. Más adelante estaba dispuesta la propuesta gastronómica, cuya calidad fue uno de los aspectos más memorables del encuentro.
En un espacio separado se encontraban los postres, junto con las estaciones de café y gelato, completando una experiencia culinaria cuidadosamente atendida.
Pero HER POUR también tenía elementos que conectaban ambos ambientes.
Uno de los más particulares era el servicio itinerante de caviar. Una representante recorría el restaurante de un extremo al otro con una bandeja de degustación ajustada a la cintura, evocando aquellas antiguas bandejas de venta ambulante. Desde allí ofrecía pequeñas porciones de caviar acompañadas de tostadas o chips, según la preferencia de cada invitado.

De igual manera, un saxofonista se desplazaba por las distintas áreas, llevando la música en vivo a cada rincón de Cipresso.
La circulación constante de los asistentes, las conversaciones alrededor de las estaciones y la atención del personal de Seminole Hard Rock Tampa contribuían a crear una atmósfera elegante e íntima, pero también social y animada.
Durante toda la actividad, el equipo estuvo pendiente de la limpieza, la presentación y la reposición de las preparaciones, tanto en las estaciones de comida como en el área de postres. Una atención que permitía disfrutar de la experiencia sin interrupciones, incluso en los momentos de mayor movimiento.

Un Recorrido por Diferentes Regiones y Sabores
La propuesta de degustación ofrecía la oportunidad de explorar distintas categorías y procedencias, desde whisky y coñac hasta champagne y vinos de diferentes regiones.
Las estaciones no respondían necesariamente a una sola casa productora. Algunas representantes presentaban distintas etiquetas dentro de su portafolio, lo que permitía conocer una variedad de propuestas y conversar sobre las particularidades de los productos que ofrecían.
Esta dinámica favorecía uno de los aspectos más enriquecedores del encuentro: el intercambio directo entre quienes representan las marcas y quienes desean conocerlas.
Más allá de probar un vino o una bebida alcohólica, existía la oportunidad de escuchar a las profesionales explicar aquello que estaban presentando, compartir información y responder preguntas desde su propia experiencia.
Mujeres Que Conocen Su Industria
La presencia femenina fue evidente durante toda la jornada. Aunque en algunas estaciones participaban conjuntamente hombres y mujeres, numerosas profesionales representaban las marcas y conducían las degustaciones.
En las conversaciones que sostuve con varias de ellas encontré un elemento en común: todas demostraron un conocimiento sólido de los vinos y productos que presentaban.
Hablaban con claridad, entusiasmo y seguridad. Sus explicaciones reflejaban preparación y familiaridad con una industria en la que han encontrado oportunidades para desarrollar sus carreras y aportar sus propias perspectivas.
También llamó mi atención la presencia de mujeres jóvenes profundamente involucradas en este sector. Algunas reflexionaron sobre cuánto ha cambiado la industria y sobre las oportunidades profesionales que hoy están a su alcance.
Sus experiencias permitían reconocer una evolución que va más allá de la representación femenina en un evento: mujeres que participan activamente en el negocio, desarrollan conocimientos especializados y contribuyen desde distintas posiciones.
No se trataba únicamente de entusiasmo por el vino o las bebidas que representaban. En sus conversaciones había formación, determinación y una satisfacción evidente por el trabajo que realizan.
Las Voces de HER POUR
Conversar con algunas de las profesionales presentes permitió entender que detrás de cada copa había algo más que una etiqueta. Había trayectorias distintas, conocimiento adquirido con el tiempo y, en muchos casos, una relación muy personal con una industria que continúa transformándose.
Olivia Rojo, representante de Bodega Numanthia y Cloudy Bay, comenzó su camino detrás de una barra. Fue trabajando como bartender donde descubrió su interés por los vinos y licores y comprendió que aquella pasión podía convertirse en una carrera que le permitiera conectar con las personas y representar marcas en las que verdaderamente cree.
Olivia lleva cinco meses trabajando con la compañía que actualmente representa. Describe esta etapa con entusiasmo: una oportunidad para continuar aprendiendo, crecer profesionalmente y establecer nuevas conexiones dentro de la industria.

Su participación en HER POUR tenía además un significado particular. Olivia reconoce que durante muchos años la industria del vino y los licores estuvo dominada por hombres, pero observa un panorama que continúa evolucionando.
“Women are bringing more to the table than ever before”, me dijo al reflexionar sobre una generación de mujeres que está demostrando su capacidad para competir, liderar, apoyarse mutuamente e inspirar a otras a encontrar su propio espacio dentro de la industria.
Para Julia Hoffman, de Johnson Brothers, la relación con el vino comenzó desde un lugar mucho más íntimo: la mesa familiar.
Compartir una botella con su madre, su hermana y amigas cercanas convirtió el vino en parte de momentos y recuerdos importantes. Con el tiempo, esa conexión personal se encontró con otra dimensión que también despertó su interés: la extensa historia que acompaña al vino.

Imagen: Yvonne Gougelet / Seminole Hard Rock Tampa.
Julia reconoce que buena parte de esa historia ha estado tradicionalmente definida por hombres. Precisamente por eso encuentra especialmente interesante observar cómo más mujeres comienzan a dejar su propia huella y a participar en la evolución de la industria.
En Toni Moerler, de XXI Wine & Spirits, encontré una perspectiva todavía más directa sobre lo que significa ocupar esos espacios.
Para Toni, el mensaje es sencillo: las mujeres tienen un lugar en esta industria.
Trabajar diariamente con vino es para ella tanto un privilegio como una pasión. Su participación en HER POUR también representaba la oportunidad de celebrar a otras mujeres que están desarrollando sus carreras en un sector históricamente dominado por hombres.

Toni destacó las perspectivas, el liderazgo y la innovación que las mujeres aportan al negocio, pero también algo igualmente importante: la posibilidad de apoyarse unas a otras y mostrar a quienes vienen detrás que existe un camino profesional dentro de esta industria.
Sus palabras, al igual que las de Olivia y Julia, hablaban de representación, pero también de algo más profundo: pertenencia.
No se trata únicamente de estar presentes. Se trata de conocer el producto, desarrollar experiencia, construir carreras y participar en las conversaciones que definirán hacia dónde se dirige la industria.
Lo Que Llegaba al Plato También Contaba una Historia
Ese componente humano encontraba un complemento natural en la gastronomía.
Ryan Santiago, chef de Cipresso, trabaja con Hard Rock desde 2018 y explicó que la propuesta presentada durante HER POUR no fue improvisada. El desarrollo de los platos tomó aproximadamente dos meses de planificación, con la colaboración de los chefs ejecutivos y el equipo culinario.

La intención no era simplemente colocar comida junto a las degustaciones.
El menú fue creado alrededor de los vinos y de sus regiones de procedencia, buscando que cada preparación complementara y resaltara determinadas características de aquello que se servía en la copa.
Ese detalle ayudaba a entender por qué la propuesta gastronómica se sentía integrada al recorrido. Lo que llegaba al plato formaba parte de la misma conversación que comenzaba en el vino.
Y quizá por eso la comida terminó siendo, para mí, uno de los grandes aciertos de HER POUR. No funcionaba como un elemento secundario del evento, sino como parte de una experiencia pensada para descubrir sabores desde distintos lugares.
Una Primera Edición con Identidad Propia
HER POUR reunió diferentes elementos en una experiencia coherente: gastronomía, degustaciones, música en vivo y un ambiente que invitaba tanto al descubrimiento como a la conversación.
Pero después de recorrer sus estaciones y, especialmente, de conversar con quienes estaban detrás de ellas, el encuentro adquiría otra dimensión.
Olivia, Julia y Toni llegaron a esta industria desde experiencias diferentes. Sus historias no son iguales ni necesitan serlo. Precisamente ahí está parte de lo interesante: muestran que no existe una única manera de construir una carrera alrededor del vino y los licores.
HER POUR permitió probar etiquetas y descubrir sabores, pero también acercarse a las personas que los conocen, los representan y trabajan diariamente alrededor de ellos.
La primera edición consiguió algo que va más allá de reunir a mujeres alrededor de una copa: creó un espacio en el que podían hablar de lo que saben, del trabajo que realizan y del lugar que están construyendo dentro de una industria que también les pertenece.
Y quizá ahí estuvo lo más interesante de HER POUR: descubrir que, detrás de cada copa, también había mujeres construyendo su lugar en la industria.
